
La experiencia propia dicta que el matrimonio va pasando por diferentes etapas, cada una con sus respiros y sus ahogos, con sus gotas de oxido que corroen y sus dosis de aceite que lubrican. Nuestro apostolado nos lleva a estar cerca de muchos novios y matrimonios, parejas jóvenes que con la misma seguridad que hacen sus promesas más tarde las quebrantan, matrimonios recién nacidos, jóvenes, maduros, adultos y hasta ancianos en crisis de separación.
Lo que en un principio parecía ir bien, luego de un tiempo indeterminado empieza a ir mal, lo que antes complementaba ahora repele y fastidia.
Es indudable que el bien y el mal siempre harán presencia en la vida de toda pareja, por la razón simple de que el trigo y la cizaña crecen juntos en el jardín familiar, han estado y estarán en todo momento tocando a nuestra puerta, aún así no deja de asombrar como un número considerable de parejas a la primera de cambio, decide por la ruta fácil y abandona la relación, el proyecto de vida en común se desvanece.
¿Cuándo se disocio el amor humano del amor cristiano?
No será esta una de las razones de la separación. Cultivar el amor cristiano no inmuniza contra los problemas y las adversidades pero da la certeza de afrontarlos sin tanta ligereza, se encaran con mayor aplomo cuando tocan a la puerta, en la convicción de buscar siempre el bien común, en el esfuerzo por no causar daño especialmente el daño que no se quiere recibir.
Se supone que la vivencia de la espiritualidad conyugal debe ir creciendo y estabilizándose en la misma medida que el matrimonio, una pareja que se repliega en sí misma, le queda muy difícil avanzar y esta claro que de esa manera el matrimonio no tiene edad para morir.
Preguntas: '¿Cuándo se disocio el amor humano del amor cristiano?', es decir ... ¿cuándo se disoció el amor humano de la ley natural?
ResponderEliminarCoincido contigo en que es una de las razones de la crisis del matrimonio.
Un abrazo!